No basta con utilizar Inteligencia Artificial. Hay que utilizarla con criterio, transparencia y responsabilidad. Este código convierte el Manifiesto IAR en hábitos concretos para personas, empresas, instituciones y proyectos digitales.
La Inteligencia Artificial puede ayudarnos a pensar mejor, trabajar mejor y producir más. Pero su verdadero valor aparece cuando se combina con supervisión humana, verificación, ética, transparencia y propósito.
La IA no debe sustituir el pensamiento crítico. Debe servir para ampliar análisis, opciones y posibilidades.
Cuando el uso de IA sea relevante para interpretar un contenido o decisión, debe indicarse con claridad.
La IA puede ejecutar tareas, pero la responsabilidad final siempre debe permanecer en manos humanas.
Antes de pedirle algo a la IA, una persona debe definir propósito, límites, contexto, consecuencias y responsabilidad. La calidad del resultado depende de la inteligencia de la herramienta, pero también de la claridad humana que la dirige.
Diez compromisos prácticos para utilizar la Inteligencia Artificial de forma ética, útil, transparente y responsable.
Informaremos cuando un contenido haya sido generado o asistido significativamente por Inteligencia Artificial cuando ello resulte relevante para su interpretación.
Toda decisión relevante deberá contar con supervisión y validación humana.
Comprobaremos la información proporcionada por la IA antes de difundirla o utilizarla en decisiones importantes.
No utilizaremos sistemas de IA vulnerando la privacidad, la confidencialidad o la legislación vigente.
No emplearemos IA para engañar deliberadamente, manipular emocionalmente o difundir desinformación.
Promoveremos sistemas y usos de IA libres de discriminación injustificada por razón de edad, sexo, origen, discapacidad, ideología o condición social.
Utilizaremos la IA para potenciar el talento humano, el aprendizaje, la creatividad y la productividad responsable.
Las organizaciones adheridas procurarán disponer de una política básica de uso de IA accesible para empleados, colaboradores y usuarios.
Priorizaremos proyectos que contribuyan al bienestar social, la educación, la salud, la sostenibilidad, la innovación, la productividad y el empleo.
Revisaremos periódicamente nuestras prácticas para adaptarlas a la evolución tecnológica, social, ética y legal.
Define el propósito, el contexto, el público, los límites y el impacto esperado antes de utilizar IA.
Formula instrucciones claras, revisa resultados, contrasta fuentes y evita delegar decisiones sensibles sin criterio humano.
Valida, corrige, asume la autoría responsable y comunica el uso de IA cuando sea relevante para la confianza.
Una guía sencilla para aplicar el Código IAR en artículos, imágenes, informes, campañas, decisiones empresariales, formación o procesos automatizados.
Quienes se adhieren al movimiento IAR se comprometen a utilizar la Inteligencia Artificial como una herramienta al servicio de las personas, manteniendo siempre el criterio humano, el pensamiento crítico y la responsabilidad personal, profesional u organizativa.
La tecnología puede ser extraordinaria. Pero su grandeza depende de los principios con los que decidamos utilizarla.
Firma la adhesión IAR y forma parte de una comunidad que defiende una IA útil, ética, transparente y responsable.